Si vas a viajar solo, KLM te propone conocer a un posible compañero o compañera de asiento en el avión. El programa Meet & Seat, que entrará en funcionamiento en los próximos meses, consiste en compaginar los perfiles de los pasajeros y proponer posibles compañeros de asiento. Se usará como base el popular servicio Facebook para hacer las comparaciones y hacer sugerencias. Según una encuesta en internet, el 45% de los pasajeros aprobaría un sistema como el de KLM. Por supuesto, el programa no es obligatorio y todavía existirá la opción de probar suerte a tener buena compañía durante el vuelo. O simplemente, aislarse con un reproductor de mp3, como ya se suele hacer.
A continuación un video de humor que explica el sistema de KLM.
Moscú siempre ha ejercido un encantamiento especial. Durante la guerra fría era un destino ‘prohibido’, a donde ibas por llevar la contraria. Ahora que Rusia tiene un sistema democrático, Moscú sigue siendo una ciudad con encanto especial.
El video, que usa la ténica time-lapse, es un trabajo de un fotógrafo bielorruso que se hace llamar en Vimeo ‘zweizwei’. Tiene también otros trabajos interesantes que se pueden apreciar en su perfil de vimeo.
Los viajes, decía Descartes, sirven para conocer las costumbres de los distintos pueblos y para despojarnos del prejuicio de que sólo se puede vivir de la manera a que uno está acostumbrado en la propia patria. Los viajes nos hacen más abiertos, comprensivos, inteligentes y sensibles, al darnos cuenta que en todos sitios hay bondad y maldad, belleza y fealdad, buenas y malas gentes. Es la llamada ‘Luz de la Antropología’, que dice que todos pertenecemos a la especie humana, aunque presentemos distintas e interesantes caras y perspectivas. Viajar es vivir con intensidad, abrirse al mundo, dar y recibir, volver a tu casa cargado de hermosas experiencias que luego nos aliviarán del duro camino de cada día.
Ir a cualquier destino sólo por viajar no es lo ideal. Para sacarle lo máximo a una experiencia viajera debes tomarte el tiempo de escoger el lugar y que este realmente tenga un interés especial para tí.
Proponemos algunas ideas.
Busca lo que te apasiona. Cada persona es un mundo. Viaja a un lugar en donde se encuentre lo que te apasiona. ¿Te gusta el fútbol? Viaja a una ciudad futbolera, visita la sede de tus equipos favoritos, ve a los entrenos. ¿Te apasiona la música? Viaja a las ciudades donde viven o vivieron tus artistas favoritos. Visita los lugares donde vivieron tus escritores favoritos. Y así.
Familia y amigos. Si eres una persona muy social, visita a tus amigos de internet, a tu familia en otros países. Al fin y al cabo lo que hace a un viaje inolvidable es la gente con quien compartes los buenos momentos.
Viajes humanitarios. Dona tu tiempo y tus habilidades para hacer de este mundo un mundo mejor. Hay muchas organizaciones que valorarán tu aporte experto en muchas ramas de la ciencia y el arte. Hay mucha gente que no tiene los privilegios que tú tienes. Comparte.
Estudios. Viaja para aprender. Para formarte mejor en tu campo profesional y a la vez aprender de la cultura de otros países.
Compañía adecuada. Viaja con tu pareja o con alguien de tu familia. A veces, el mejor paisaje natural no es tan bonito si no hay nadie a la par con quien sonreír.
Cada martes por la noche tres fantasmas cobran vida en la Ciudad de México. La Llorona, una mujer que se lamenta por las calles de México desde el siglo 14, nos cuenta su historia. La bruja Hipólita aparece después, y es peligroso si te mira, porque con la sola mirada basta para echar una maldición. El Tapado aparece después, con sus ruidosas cadenas y su cabeza tapada por un manto negro, reclamando la injusticia de su ejecución en tiempos de la colonia.
El recorrido Sucesos y Fantasmas del México Antiguo, transporta a los turistas a otros tiempos, en donde habían aparecidos que se hicieron legendarios con el paso del tiempo. Una iniciativa del gobierno de México para que se conozcan las leyendas que aún viven en el imaginario popular. Estará vigente todos los martes de enero 2012.
Un viajero es básicamente un tipo solitario con los ojos bien abiertos, que escruta el mundo. Observa a sus compañeros de vagón, de compartimiento, de sillón. Come solo en restaurantes móviles o flotantes, sin dejar de pensar. Y piensa y escribe porque está solo. Lee los periódicos y anota algunas opiniones. Lee algún libro y lo subraya, por lo general de autores del lugar por donde pasa. Desde la soledad los demás se ven no como individualidades sino como tipos humanos (formas humanas). En los viajes se ve, por ejemplo, el amor. Todo el mundo ama a alguien. Todos extrañan a alguien que vino al aeropuerto o a la estación y les hizo, a lo lejos, un sentido adiós.