Archivo de la categoría: Curiosidades

El primer hotel de la historia

No existe registro de cuándo se construyó el primer hotel de la historia, pero fuentes bibliográficas coinciden en señalar al siglo XIX como el inicio de la industria hotelera. Antes del siglo XIX existían posadas para viajeros, y aunque algunas eran construidas pensando en viajeros ricos y tenían servicios adicionales como los hoteles modernos, no se ofrecían servicios profesionales como en la actualidad.

Se señala tal siglo porque el progreso y la invención de nuevos medios de transporte, como el tren, el barco de vapor y el automóvil hicieron despegar una actividad económica importante en los servicios de alojamiento, dando origen a los hoteles tal y como los conocemos hoy. Con la entrada al mercado de los aviones de pasajeros la industria tuvo un verdadero despegue.

Hoy en día con simples búsquedas en internet podemos encontrar hoteles baratos en las típicas páginas encuentra-hoteles. Hace dos siglos, la tarea era encontrar uno o al menos encontrar una posada decente. Ahora tenemos la facilidad de comparar precios y servicios, sobre todo en ciudades importantes. La industria sigue creciendo y adaptándose, y ahora no podemos pensar que un hotel, por pequeño que sea, no ofrezca una conexión básica de internet.

Si vamos un poco más atrás en el tiempo, en los siglos XVI y XVII, nos encontraremos con el inicio de los servicios de alojamiento como actividad comercial. Existían posadas que podían albergar hasta cien viajeros. Las habitaciones solían ser compartidas y se ofrecían servicios para los caballos. Con el ingreso de las diligencias como medio de transporte, en Inglaterra se crearon rutas que unían la capital con las ciudades importantes. En dichas rutas habían posadas.

En el siglo XVIII se construyeron baños terapéuticos en playas y puertos importantes. Inicialmente pensados como lugar de recreo, la llegada de viajeros adinerados hizo crecer la demanda de servicios de alojamiento. Probablemente en este siglo se construyeron los primeros edificios destinados exclusivamente al alojamiento de viajeros. Aunque el despegue de la actividad hotelera, por supuesto, no se dio sino hasta el siglo XIX.

Fuentes: Enciclopedia Cumbre y Enciclopedia Encarta.

El primer turista de la historia fue griego

El hombre siempre ha viajado. Los primeros viajes de los humanos eran para encontrar comida, agua y cobijo, es decir para satisfacer sus necesidades elementales. Había que encontrar una fuente de agua dulce, suficiente flora y fauna para alimentarse y cuando el hombre aún no construía su techo, encontrar cuevas naturales donde refugiarse de los elementos. Luego las inquietudes y necesidades económicas originaron los viajes por motivos de comercio o como los conocemos ahora, los viajes de negocios. Conforme la sociedad fue evolucionando y aparecieron la religión y los lugares sagrados, surgió el primer tipo de turismo propiamente dicho: el religioso. Las peregrinaciones a lugares sagrados fueron probablemente los primeros viajes que no se hacían por necesidad. No obstante, este tipo de viaje se hacía como un deber, como parte de la creencia de que al cumplir con los deberes religiosos habría una recompensa en otra vida o en las actividades cotidianas.

El turismo recreacional surgió con los griegos, grandes amantes del ocio. Los griegos fueron los primeros en viajar por placer. Probablemente el primer turista de la historia acudió a un evento deportivo: Los Juegos Olípicos de la Antigüedad. Durante los Juegos Olímpicos, los griegos paralizaban sus actividades oficiales, lo que ahora llamaríamos vacaciones. Así que es probable que el primer turista de la historia aprovechara sus vacaciones para trasladarse desde su localidad a la ciudad de Olimpia, en donde se alojó por una o varias noches en algún mesón y vio a los deportistas competir, probablemente a algún pariente. Es probable que también haya asistido a algún espectáculo de teatro y haya disfrutado de alguna buena comida en un buen restaurante, además de aprovechar a echar una caminata por la ciudad. Terminadas sus vacaciones o su dinero, habrá vuelto a casa, con las energías recargadas para volver al trabajo. Sin saberlo, nuestro héroe había sido el primer turista de la historia. Antes de él, sólo viajaban por placer los grandes monarcas de la antigüedad.

Fuentes:  Historia y teoría del Turismo, Wikipedia

 

Florencia y el Síndrome Stendhal

Foto: Gallería degli Uffizi, por Chris Wee

Florencia (Italia) es sin duda una de las ciudades más hermosas del mundo. Además, su aporte histórico a la ciencia y el arte durante el Renacimiento es invaluable. Algunas veces esta belleza aturde de tal manera al visitante que sufre algo conocido como el Síndrome Stendhal. Sus síntomas son palpitaciones, vértigo, depresión e incluso alucinaciones. La primera persona que padeció el síndrome fue el escritor francés Stendhal, cuando visitó en 1817 la Basílica de la Santa Cruz, en Florencia. Así lo describía el autor en esa ocasión:

Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme.

Este síndrome fue nombrado en 1979 por la psiquiatra italiana Gabriela Magherini, quien habría observado y documentado alrededor de 100 casos. El síndrome, sin embargo, no lo recoge el Manual de Trastornos Mentales. Los psicólogos han explicado que este síndrome se debe a que ciertas personas son incapaces de reaccionar adecuadamente ante la exposición de obras de arte de gran belleza. También hay psicólogos que no están de acuerdo en clasificar a dichos síntomas como un síndrome o enfermedad mental.

Sin embargo, aunque no existiese tal síndrome, es innegable que la belleza de Florencia es irresistible. Para el turista amante del arte es una experiencia inolvidable visitar la ciudad. Alquile un apartamento en Florencia con GoWithOh y viva la experiencia de disfrutar de Florencia. Si usted es amante del arte y quiere experimentar si es susceptible de sufrir este síndrome el lugar ideal para visitar dentro de Florencia es la Galleria degli Uffizi, en donde se tienen noticias de este padecimiento desde el siglo XIX. La Galleria degli Uffizi es un palacio que contiene una de las colecciones de arte más famosas del mundo. Aquí se encuentra una importante colección de Leonardo Da Vinci, en la sala 15.

El principal factor que hace que Florencia deslumbre tanto es que hay arte en todas sus calles. Cuando el turista, cansado de caminar por la ciudad visitando tantos lugares y admirando tanta obra de arte, decide decansar en una plazoleta, se da cuenta de que es bellísima. Voltea a ver, y ahí hay una iglesia espectacular. Es por eso que debe usted ir con precaución, el Síndrome de Stendhal, al fin y al cabo es una visión romántica del arte y sólo puede ser experimentado por alguien que lo valore, que lo disfrute y que sepa también que es posible que no haya otro lugar en donde se hallen reunidas tantas muestras de la creatividad y el ingenio humano en su máxima expresión.

Ampelm

El Ampelmännchen (hombrecillo del semáforo) es una figura icónica de Alemania, cuya historia está marcada por la separación y la reunificación de Alemania. Este hombrecillo del semáforo es un muñeco con sombrero que indica a los peatones cuando deben cruzar una calle. Fue creado en 1961 por el psicólogo Karl Peglau en Alemania Oriental (RDA). Peglau pensaba que los colores del semáforo (rojo, amarillo, verde) no eran suficientes para indicar el paso y que se debían introducir figuras geométricas, en especial para las personas que no pueden distinguir colores. Para el caso de los semáforos para automóviles su idea no fue tomada en cuenta.

Sin embargo, para el paso de peatones se creó una figura que pudiese ser de fácil interpretación y se omitió el color amarillo. Para indicar que los peatones no pueden cruzar se creó la figura de un hombre de sombrero con los brazos extendidos con la luz de color rojo. Para indicar que está permitido el paso, la figura de un hombre caminando en color verde. En octubre de 1961 se instalaron los primeros Ampelmännchen en la RDA y desde entonces el hombrecillo del semáforo se ha resistido a dejar Alemania.

Al principio los hombrecillos eran sólo calcomanías, pero posteriormente se fabricaron semáforos ya con el diseño específico. La figura se volvió popular y se usaba para la educación vial. Incluso la televisión pública creó unos dibujos animados del hombrecito que atrajeron interés internacional.

Si usted va de vacaciones a Berlín y alquila un apartamento con Oh-Berlin, seguro se encuentra con el Ampelmännchen. Sin embargo, como veremos a continuación, su historia no ha sido tranquila. El que lo podamos ver ahora en las calles de Berlín es un triunfo de la cultura popular.

Con la reunificación de Alemania, en 1990, se estandarizaron las señales viales y el Ampelmännchen desapareció, y junto a él, también desaparecieron los programas de educación vial que lo utilizaban. Sin embargo los ciudadanos de la parte oriental se resistían a que desapareciera indicando que se trataba de una figura de la cultura de Alemania Oriental.

Las campañas a favor del hombrecillo del semáforo iniciaron a principios de 1995. Fue un diseñador gráfico de la Alemania Occidental (RFA) el que hizo explotar el interés por conservar al hombrecillo al crear lámparas usando la figura popular de la antigua RDA. Dichas lámparas se volvieron populares gracias a la atención de los medios, y junto a otras iniciativas que pedían el regreso del Ampelmännchen, lograron que éste regresara a los semáforos, incluyendo, desde 2005, a todos los distritos del antiguo Berlín Occidental. En la actualidad existen tres versiones del hombrecillo, y cada estado federado escoge cuál quiere usar. El hombrecillo sigue indicando a los ciudadanos y a los visitantes de Berlín, cuándo detenerse y cuándo seguir la caminata por sus calles.

Información y fotos de Wikipedia.org.

Los candados del amor del Pont des Arts

Foto: Davide Oliva

Pont des Arts (Puente de las Artes en español) es un puente de París que une el Museo de Louvre con el Instituto de Francia, por encima del río Sena. Construido entre 1801 y 1804, fue el primer puente metálico de París. Ha sido noticia porque en los últimos años se ha instaurado la tradición romántica de las parejas enamoradas, que escriben sus nombres en el candado, lo colocan en el puente y luego tiran la llave al Sena.

A diferencia de los candados del amor en el Ponte Milvio, en Italia, el origen de esta tradición reciente es desconocido.

Fotos en Flickr.

Escoge a tu compañero de vuelo en KLM

Si vas a viajar solo, KLM te propone conocer a un posible compañero o compañera de asiento en el avión. El programa Meet & Seat, que entrará en funcionamiento en los próximos meses, consiste en compaginar los perfiles de los pasajeros y proponer posibles compañeros de asiento. Se usará como base el popular servicio Facebook para hacer las comparaciones y hacer sugerencias. Según una encuesta en internet, el 45% de los pasajeros aprobaría un sistema como el de KLM. Por supuesto, el programa no es obligatorio y todavía existirá la opción de probar suerte a tener buena compañía durante el vuelo. O simplemente, aislarse con un reproductor de mp3, como ya se suele hacer.

A continuación un video de humor que explica el sistema de KLM.

Vía Wired e IBITimes.

Un iPad como pasaporte

Foto: AP

El geek canadiense Martin Reisch emprendió el camino por carretera de Montreal (Canadá) hacia Vermont (Estados Unidos). Iba a pasársela bien visitando unos amigos. Cuando ya estaba cerca de la frontera de ambos países, se dio cuenta de que no llevaba su pasaporte. La pesadilla de cualquier viajero.

Sin embargo a Martin se le había olvidado su pasaporte, pero no su superpoderoso iPad. En el iPad tenía una copia digitalizada de su pasaporte. Pensó entonces en que esa podría ser su salvación, mostrarle al agente de la frontera su documento en la pantalla del iPad. Y a pesar de encontrarse con un agente de gesto adusto y mirada seria, este revisó el pasaporte en el iPad, miró la base de datos y confirmó que Martin no tenía impedimento para salir del país. Y lo dejó salir. Una vida más salvada por el iPad.

Queda la duda de cómo regresó a Canadá nuestro héroe, o si le sellaron el iPad en la frontera, o si era amigo de alguien en la frontera. No importa, el iPad lo salvó.

Vía Prensa Libre

Un bar de siestas

—Mesero, una siesta de media hora, por favor.

—Ah, buena elección. ¿Con masaje zen?

—Sí, gracias.

No sé si así se pida un servicio en el bar de siestas de París, pero algo parecido será. La nota de EFE sobre este servicio estuvo circulando hace algunos días en muchos diarios. El servicio consiste en vender espacio y tiempo para descansar en una cama o un sillón cómodo, con opción a un relajante masaje.

El Zen Siesta Bar, ubicado en el centro de París, ofrece seis cabinas, tres con sillones masajeadores y tres con camas. En las cabinas con camas se puede optar a un masaje shiatsu. Aparte del espacio también se ofrecen otros servicios relacionados con la relajación.

Los clientes, más mujeres que hombres, pagan 12 euros (15 dólares) por una siesta de 15 minutos y 27 euros (35 dólares) por una “siesta real” de 45 minutos.

Habitación burbuja

El hotel Sky River, a pocas horas de París, ha puesto a disposición de los amantes de la naturaleza las Bubblerooms, que son habitaciones inflables con techo transparente. Estas peculiares habitaciones permitirían dormir a la luz de las estrellas y disfrutar de la vista nocturna. La habitación burbuja tiene las comodidades de una habitación normal de hotel y en ella sólo se puede andar en calcetas o descalzo. Por supuesto, no se admiten fumadores.

Sin embargo si al amigo lector le interesa este tipo de habitaciones, puede comprar la suya propia, para instalarse donde quiera, por un poco menos de 8.000 euros.