Tanya conoció a un artista visual en una fiesta y se enamoró a primera vista. La química era insuperable. Durante las siguientes semanas, sin embargo, compartiendo tiempo visitando lugares, se fue esfumando poco a poco el amor, porque el galán sólo lograba desesperarla. Así lo cuenta en su artículo “Travel a true test of love”.
El caso que cuenta Tanya, me recuerda una frase atribuída a Mark Twain: “He descubierto que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él”. Dentro de la amplia gama de amantes del viaje hay de todo, desde los que preparan todo el itinerario meticulosamente, hasta los que se levantan tarde y prefieren ir a su ritmo así estén en París o la Patagonia. Los que prefieren ir en un tour guiado y los que son un poco más aventureros.
Tanya afirma en su artículo que “al viajar en pareja hay poco chance de escapar de ella” así que convives con la persona las 24 horas del día. El artículo termina recomendando algunos puntos para viajar en pareja sin generar conflictos. No creo que funcionen mucho, porque a veces en el primer viaje se esperaba tanto que al contrastar con la realidad decepciona. Un poco de paciencia durante el viaje y acuerdo mutuo antes de emprenderlo vendrían mejor. Recordemos que la otra persona sufrirá también nuestros defectos las 24 horas.

Categoría(s):
Etiquetas: 