Enero 7, 2007
Transilvania no es sólo Drácula
Al escuchar Transilvania rápidamente viene a la mente al personaje literario que la ha hecho famosa: El Conde Drácula, de la novela de Bram Stoker. Sin embargo Transilvania, localizada en el centro de Rumania, tiene hermosos bosques y atractivos que la hacen un destino peculiar.
El Conde Drácula fue inspirado por Vlad Tepes, un príncipe sanguinario que solía beber la sangre de sus enemigos y a quien se conocía también por Vlad el empalador. El castillo en donde habitó todavía está en pie y es bastante visitado por los turistas. Si se parte de la capital de Rumania, Bucarest, en el camino nos podemos encontrar con Tragoviste y el Monasterio de Curtea de Arges. El castillo de Peles no queda lejos de el de Vlad Tepes.
La ciudad de Bresov, la Iglesia Negra (del siglo XVI) y las ruinas del antiguo ayuntamiento también invitan a visitarlas. Los recorridos tienen como marco especial valles y montañas. Una de las ciudades medievales medievales que mejor se conservan es Sighisaroa, en donde se encuentra el Reloj del Siglo XVI y la casa del célebre príncipe Vlad.
Todo esto sólo en la región de Transilvania, que fue parte de la provincia romana de Dacia, se integró al reino de Hungría en el año 1003. Ahora es la región más dinámica de Rumania en cuanto a economía y política.
Enlaces sobre Transilvania:
- Transilvania en la Wikipedia
- Información de Transilvania
- Últimas noticias de Transilvania
- Fotos en Flickr

[...] Vlad Tepes era hijo de un rey llamado Vlad Dracul, de ahí que se le llamara también Vlad Draculea (hijo de Dracul). Fue uno de los gobernantes más sádicos y sanguinarios. Construyó el castillo que acaba de comprar Abramovich en Transilvania, en 1377. [...]
Es cierto, ir a Rumanía “en busca de Drácula” es algo que antes irritaba a los rumanos, pero que hoy, resignados, lo han convertido en un slogan para atraer turistas. Si por ejemplo vais al castillo de Bran (el que las guías llaman de Drácula) veréis un castillo, donde por supuesto no pudo estar un personaje que nunca existió, ni siquiera Vlad Tepest (la posible inspiración de Stoker).
Pero Rumanía bien merece una visita, hay miles de cosas fascinantes que ver: ciudades medievales, montañas, parques naturales, castillos, iglesias…