Como en casa

En la película “Slumdog Millionare” el personaje principal, siendo niño, se encuentra enfrente del Taj Mahal cuando unos turistas le ofrecen dinero para que él haga de guía turístico.

El niño no sabía nada del Taj, pero se inventa una gran historia: el Taj Mahal iba a ser un hotel, pero el emperador se murió antes de que las habitaciones y los elevadores fueran instalados, y la mujer en cuya memoria fue construido murió en un gran accidente de tráfico.

A esta historia se refiere Spud Hilton en un artículo publicado en Worldhum donde cuenta su aventura en la isla Miquelon-Langlade, donde un guía improvisado, Janot, quien apenas si hablaba inglés, fue un gran anfitrión y les hizo a él y a sus compañeros pasar una agradable tarde.

Janot, un hombre rudo pero amable, los llevó a tomar copas y a comer a su propio bar y los paseó por la isla sin dar muchos datos históricos, ni llevarlos a tiendas de souvenirs. Janot en cambio los subió a un cerro del que ni siquiera sabía el nombre y terminó la tarde visitando a un amigo suyo. Los turistas que iban con él bebieron y comieron como invitados de la casa, frente al mar.

Janot ofreció el tour como pensaba que debería ser, como quería que vieran los turistas a aquel lugar: como su hogar.



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