Marrakech

MarrakechMarrakech es una de las principales ciudades de Marruecos y su principal atractivo turístico. Se le conoce también como “La Ciudad Roja” por el color de sus edificios y las tonalidades del entorno.

Se le considera como una de las mejores ciudades del mundo para viajar. Fue fundada en el año 1.062 y llegó a ser una de las ciudades más importantes del islam medieval. Su clima es mediterráneo seco con un promedio de temperatura anual de 19,2º C.

Atractivos turísticos y lugares de interés

Plaza Jamaa el Fna. Declarada como patrimonio oral de la humanidad por la UNESCO. Con ventas de frutas y zumos, contadores de cuentos, juegos y mujeres que se pintan con henna (tinte natural), es un espectáculo viviente.

Dar El Makhzen. El Palacio Real. De origen almohade (siglo XII), ha sido agrandado y embellecido por las dinastías posteriores.

El jardín de Agdal. Con una extensión de 4,5 kilómetros cuadrados, ofrece color en forma de frutales y olivos. Tiene dos estanques para riego y unas ruinas de un antiguo palacio saadí.

El Jardín de la Menara. Un parque de 100 hectáreas con un enorme tanque del siglo XII y un palmeral con 10 hectáreas de palmeras, naranjos, olivos y manzanos.

Las Murallas. Fueron construidas con adobe, y su color cambia según la hora del día, de ocre dorado a rojo intenso.

Mezquitas. Hay 300 mezquitas en Marrakech, destacándose la de Koutoubia (o de los libreros, por los libreros que se instalaban en sus puertas) y la de Ben Youssef.

La Medersa se Ben Youssef. Una medersa es una escuela de corán. Fundada en el siglo XIV y reconstruida en el XVI, es uno de los monumentos más notables de Marrakech.

Los Zocos. Así se conocen a los mercados en Marruecos. Destaca el zoco Semmarin, cerca de la Plaza Jamaa el Fna.

El Palacio Badí. También conocido como “El Incomparable”, fue construido en mármol, celias, onix, estucos labrados y madera esculpida. Sólo queda la estructura, en donde se celebra el Festival Folklórico de Marrakech.

El Mellah. Aquí está el zoco de los orfebres, con joyas y oro.

Palacio de la Bahía. Construido a finales del siglo XIX, una hermosa obra que servía de residencia de príncipes.

El Guéliz. Parte moderna de Marrakech. La avenida principal es la Mohamed V, en donde hay comercios y cafés con terraza. Hay casas coloniales con hermosos jardines.

Museo Majorelle. Alberga el arte del pintor francés Jacques Majorelle y tiene un atractivo jardín restaurado en los 1960’s por el modisto Yves St. Laurent.

Museo de Marrakech. Antiguo Palacio Dar Mnebhi, construído a finales del s. XIX, auténtica joya de la arquitectura marroquí. Posee colecciones permanentes y realiza exposiciones temporales.

Museo Dar si Saïd. Bello edificio del siglo XIX. Alberga una importante colección de arte marroquí.

Foto por jmaximo.

Enlaces y referencias sobre Marrakech:

0 pensamientos en “Marrakech

  1. Viajes a Marruecos

    El Palacio Badí. También conocido como “El Incomparable”, fue construido en mármol, celias, onix, estucos labrados y madera esculpida. Sólo queda la estructura, en donde se celebra el Festival Folklórico de Marrakech.

  2. fjredondo

    Marrakech no es una ciudad monumental de preciosos edificios y grandes museos. Aquí lo que se debe apreciar es el paisaje humano, en casi cualquier lugar de la Medina te cruzas con toda clase de personajes y observas situaciones de lo mas variadas. Perdiéndote entre los callejones donde ya no hay puestos de venta de regalos para turistas, te encuentras todo tipo de comercios como negocios misteriosos que consisten en un tipo con un cajón de fruta dado la vuelta en la puerta de un destartalado garaje, carnicerías que incumplen todas las leyes de sanidad habidas y por haber desde donde cacarean las gallinas vivas, pastelerías en cuyos escaparates coexisten en armonía moscas con pasteles, vendedores ambulantes de tabaco con su característico ruido de monedas chocando en su mano, una familia de cuatro miembros que vuelve de la compra montados todos en una pequeña vespino, niños mugrientos pero felices jugando descalzos en la calle, mendigos que repiten una cantinela en árabe, una pelea que acaba tan rápido como comenzó, gente durmiendo en los callejones cuando los tenderetes cierran…

    Y por encima de todo un lugar donde todo el mundo se encuentra. Solamente echar una ojeada a la plaza de Jemma el Fna al atardecer hace que merezca la pena visitar Marrakech.

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