Los contras de la tarjeta de crédito

Siempre me han encantado las tarjetas de crédito. Son útiles para trabajar en línea, para no depender del efectivo, para viajar. El problema es que como con casi cualquier servicio proporcionado por una corporación, está sujeto a cambios y cobros que no se anuncian o autorizan. De repente uno se encuentra con que le están cobrando un seguro que no autorizó o que cobran la membresía que juraron nunca cobrar.

Luego, si se te atrasas un día, te cobran, pero si pagas puntual ni les importa. Todo es a favor de ellos. Tú cometes un error, lo pagas de inmediat. Ellos cometen un error, tienes que esperar a que un personero de atención al cliente se apiade de tu caso y al fin le ponga una solución.

El negocio parece ser ese, que tú te atrases y les pagues intereses, mora y multa. Paradójicamente, un cliente que paga puntual parece no ser útil. Con eso hay que jugar.