Consejos

Destinos para una escapada romántica


Foto: JLStricklin

Con la llegada de la primavera el clima se hace más agradable e invita a escaparse, y qué mejor que con la pareja. Hay que tener en cuenta no es bueno caer en los extremos: una excesiva planificación es tan perjudicial como una total falta de planificación. El punto medio es el que debemos buscar para que una escapada romántica sea memorable.

Evita las sorpresas. Nunca he sido partidario de las sorpresas, porque entramos a planificar por las dos partes y no sabemos si la fecha, el lugar y las características del destino son del agrado de nuestra pareja. Caso diferente es cuando ella o él dejan en nuestras manos la elección del lugar.

Pocas actividades. Sí, pocas actividades pero especialmente escogidas. Una cena romántica, un café a orilla del lago, un paseo matutino por un bosque. Deja tiempo para la improvisación o simplemente para estar juntos, descansando.

Lugares con encanto. Busca algo diferente a lo que hayas hecho en el pasado. Sal de la vida citadina y busca un paraje natural pero con buenos servicios. Selectahotels tiene una buena oferta de hoteles con encanto.

Detalles. Investiga entre los recuerdos y las actividades favoritas de tu pareja algo que pueda ser especial. La ciudad en donde vivió su escritor favorito, los parajes de sus cuadros favoritos, aquellos lugares especiales de los recuerdos de infancia. Es emocionante encontrarte con los lugares con los que has fantaseado durante mucho tiempo.

Lugares curiosos. Busca lugares que tengan alguna peculiaridad. Puedes visitar un bosque de árboles torcidos o un hotel submarino. Mira esta lista de lugares sorprendentes y escoge uno.

El pueblo natal. Revivir los años de niñez y adolescencia puede ser una buena idea. Si naciste en un lugar diferente del que vives y hace tiempo que no visitas tu tierra, deberías pensar en hacerlo con tu pareja.

Paisaje. Algo que nunca falla es un lindo paisaje de fondo para una tarde especial. Una playa, un bosque, un atardecer. A veces, ni siquiera necesitas dinero para pasar un buen momento. Sólo es de buscar un buen lugar y tener buena compañía.

América

Museo Frida Kahlo

Foto: Yusuke Kawasaki

Frida Kahlo es una de las pintoras más famosas y más fascinantes que han existido. Su serie de autorretratos es una parada obligatoria en la historia del arte latinoamericano. Frida era fascinante como artista y como personalidad. El Museo Frida Kahlo, ubicado en la casa en donde nació, vivió y murió Frida es un viaje al interior de esta gran artista.

El museo está en la Colonia del Carmen de Coyoacán en la Ciudad de México. Aparte de los objetos personales, también hay una importante colección de obras de arte de Frida Kahlo y del pintor Diego Rivera, su esposo. Al museo también se le conoce como “La Casa Azul”.

El ahora museo fue una casa de habitación hasta 1958, cuatro años después de la muerte de Frida, cuando se transformó en museo. Es el sitio más visitado de Coyoacán, atrayendo más de 25.000 visitas mensuales. Se sostiene sólo con el costo de las entradas y donaciones privadas.

La casa, construida en 1904, se conserva casi como era en los 1950′s. El museo cuenta con 10 habitaciones, que encierran una colección de objetos prehispánicos, así como obras de arte adquiridas por Frida y Diego. Pese a que se divorciaron, Diego Rivera continuó viviendo en esa casa, en una habitación diferente a la de Frida.

Ver más fotos en Flickr.

Fuente: Wikipedia (inglés | español)

General

La novedad del destino

Lo que buscamos al viajar es esa sensación de asombro que produce la novedad, el cambio del lugar donde vivimos a un sitio con calles distintas y gente nueva.

El rostro del turista recorriendo la ciudad en donde vivimos a veces nos sorprende: no podemos entender qué le encuentran de fascinante al lugar por donde pasamos todos los días.

Cuando ocurre que nos asentamos en el lugar visitado, poco a poco la novedad se va desvaneciendo y todo lo que nos parecía asombroso al principio ya no lo es tanto. Empezamos a ver los problemas y defectos y nos comienzan a molestar. Ya formamos parte del entorno y ahora nos vuelve a sorprender la fascinación de los turistas.

Es por eso que son necesarios los viajes, para encontrarnos siempre con la novedad, para imaginarnos cómo seríamos nosotros viviendo otro lugar, sabiendo que no nos vamos a quedar. Sabiendo que si migramos, la novedad se termina. No es lo mismo turismo que migración y eso está bien.

El viaje comienza antes de hacer maletas. Comienza desde que pensamos en un destino, lo buscamos en Google, consultamos una agencia de viajes online y decidimos que iremos. Al aterrizar en el destino lo que hacemos es contrastar la realidad con la imagen mental que hicimos antes de salir. Esa comparación a veces es afortunada: lo que vivimos es mejor de lo que imaginamos. Otras veces no es tan afortunada porque las fotos no tenían nada que ver con la realidad, nos atienden mal en el hotel o nos estafa un taxista.

Idealizamos siempre nuestros viajes de placer,  a eso apuntan los operadores de turismo.

No importa cuán fascinante o frustrante haya sido nuestro último viaje, la naturaleza del viajero será buscar siempre un nuevo destino. Y de ese destino haremos una imagen mental que contrastaremos al llegar. Dejando a un lado el dinero, nosotros no elegimos el destino  más conveniente, escogemos un sitio en donde nos gustaría estar. Lo imaginamos, nos imaginamos a nosotros mismos en él, y con esa idea empacamos nuestra maleta. Los viajes no son más que la gran fascinación por la novedad, por la idea de que debe haber un lugar (o muchos) en donde las cosas son si no mejores, al menos de otra forma.

Consejos

5 Tips al volar con niños

Foto: xersti

Los vuelos, especialmente si son largos, son todo un reto cuando se hacen en compañía de niños pequeños. Tanto si el niño es hiperactivo o no, un viaje en avión puede ser agotador y aburrido. Para ello debemos prepararnos sobre todo si es la primera vez que volamos con el niño. Cada quien tendrá su propia receta, pero aquí nos atrevemos a sugerir algunas ideas.

  • Hablar antes del vuelo. Los niños no son tontos. Si el niño ya habla, puede entender bien una explicación sencilla de qué comportamiento se espera que tenga durante el vuelo. Explicarle subirse a un avión es un asunto delicado y que todo mundo se cansa igual y se aburre igual. Que si tiene miedo no debe tenerlo porque debe acordarse cómo Bob Esponja se subió al avión en aquel capítulo. Si es un bebé de brazos, consultar al médico pediatra y a los encargados de la aerolínea sobre cuáles son las mejores prácticas al llevar a un bebé en un avión.
  • Juguetes. Un niño todo el tiempo juega. Hay que escoger, con tiempo si es posible, sus juguetes favoritos, el oso con que duerme, su playstation o nintendo ds. Hacerle más llevadero el viaje en avión.
  • Comida. Unas galletas y algo de beber siempre es aconsejable llevar consigo. Un niño no se lleva bien con el hambre y a veces la comida del avión no es buena o es muy cara. Llevar algo que sabemos que le gusta. Esto siempre y cuando el vuelo permita llevar comestibles, por supuesto.
  • Llevarlo dormido. Hacer coincidir el vuelo con su sueño. Volar de noche o por la tarde, a la hora de la siesta. Así es probable que duerma buena parte del camino y nosotros podamos estar tranquilos.
  • Acudir a la autoridad. En ciertas circunstancias los niños hacen más caso a las personas ajenas que a los padres. Usted puede pedirle a uno de los encargados del vuelo que le explique a su niño el porqué es importante usar el cinturón y de qué manera se espera que se comporten los pasajeros. Inclusive usted mismo puede aprender algo de la explicación.
América

Volver a Buenos Aires

Plaza Irlanda, Buenos Aires. Foto: Valeria Raggio

Volver adonde. San Pedro ya no existe. Buenos Aires nunca existió, Buenos Aires es una plaza en Flores, una plaza con robles y terebintos junto al gran colegio irlandés de tejados rojos. Y su pelo. Buenos Aires era el resplandor de su pelo tan raro por las noches, tan no sé. No parecía real visto contra la brillazón de los focos. Una calesita a lo lejos. Y, siete años después, la triste despedida, ella y yo junto al sobrerrelieve de Los Amantes, en la Plaza Irlanda, lindo lugar para la patética ceremonia. Despidiéndonos como dos enanos junto a la titánica pareja de mármol.

Abelardo Castillo, en Crónica de un iniciado.

Curiosidades

El primer hotel de la historia

No existe registro de cuándo se construyó el primer hotel de la historia, pero fuentes bibliográficas coinciden en señalar al siglo XIX como el inicio de la industria hotelera. Antes del siglo XIX existían posadas para viajeros, y aunque algunas eran construidas pensando en viajeros ricos y tenían servicios adicionales como los hoteles modernos, no se ofrecían servicios profesionales como en la actualidad.

Se señala tal siglo porque el progreso y la invención de nuevos medios de transporte, como el tren, el barco de vapor y el automóvil hicieron despegar una actividad económica importante en los servicios de alojamiento, dando origen a los hoteles tal y como los conocemos hoy. Con la entrada al mercado de los aviones de pasajeros la industria tuvo un verdadero despegue.

Hoy en día con simples búsquedas en internet podemos encontrar hoteles baratos en las típicas páginas encuentra-hoteles. Hace dos siglos, la tarea era encontrar uno o al menos encontrar una posada decente. Ahora tenemos la facilidad de comparar precios y servicios, sobre todo en ciudades importantes. La industria sigue creciendo y adaptándose, y ahora no podemos pensar que un hotel, por pequeño que sea, no ofrezca una conexión básica de internet.

Si vamos un poco más atrás en el tiempo, en los siglos XVI y XVII, nos encontraremos con el inicio de los servicios de alojamiento como actividad comercial. Existían posadas que podían albergar hasta cien viajeros. Las habitaciones solían ser compartidas y se ofrecían servicios para los caballos. Con el ingreso de las diligencias como medio de transporte, en Inglaterra se crearon rutas que unían la capital con las ciudades importantes. En dichas rutas habían posadas.

En el siglo XVIII se construyeron baños terapéuticos en playas y puertos importantes. Inicialmente pensados como lugar de recreo, la llegada de viajeros adinerados hizo crecer la demanda de servicios de alojamiento. Probablemente en este siglo se construyeron los primeros edificios destinados exclusivamente al alojamiento de viajeros. Aunque el despegue de la actividad hotelera, por supuesto, no se dio sino hasta el siglo XIX.

Fuentes: Enciclopedia Cumbre y Enciclopedia Encarta.

España

Gijón: industria, mar y turismo

Gijón había sido una ciudad eminentemente industrial, pero ahora también apuesta por el turismo y abre los brazos a los visitantes. La ciudad siempre ha estado ligada al mar, y su puerto envía y recibe mercaderías, así como recibe turistas de cruceros importantes.

Fue en el siglo XVI cuando los Reyes Católicos decidieron poner en el lugar un puerto, un evento importante en la historia de la ciudad y que daría impulso a su actividad comercial y productiva. Los primeros pobladores se instalaron en el barrio Cimadevilla donde se encuentra el cerro de Santa Catalina, y desde donde se aprecian las mejores vistas de la ciudad y el Mar Cantábrico. El cerro y el barrio forman el casco antiguo de Gijón.

El Ayuntamiento, ubicado en la Plaza Mayor, es un edificio que data del siglo XIX. Junto al Ayuntamiento, uno de los edificios más destacados de la ciudad es el Museo de Gijón Casa Natal de Jovellanos, un edificio del siglo XVI que alberga una colección importante de obras de arte, y que fue abierto en 1971.

En la parte moderna de la ciudad, en donde hay una oferta interesante de hoteles de Gijón, existe una buena cantidad de plazas y áreas verdes, como los Jardines del Náutico. Es recomendable el recorrido de los cafés antiguos del Paseo Begoña.

La playa de San Lorenzo es uno de los principales atractivos. Con una longitud de 1.500 metros, se caracteriza por su arena fina y sus aguas limpias. En la playa se suele practicar fútbol y el volley-playa. Cuenta con servicios de duchas y alquiler de casilleros y sillas para playa. En esta playa desemboca el río Piles, que delimita los parques Inglés e Isabel la Católica. Una buena oferta de restaurantes y cafés complementa la hermosa playa de San Lorenzo. No está demás la idea de hacer el paseo viajando lento.

Mención especial merece Somió, un barrio residencial en el que los jardines son lo relevante. Los geógrafos la han denominado como “ciudad-jardín”. El geógrafo Rodrigo Álvarez Brecht dice que todo Somió es “un jardín contínuo”. Se han contado 77 jardines privados entre los límites del lugar, unos son visibles al visitante ocasional, otros se mantienen privados.

Foto: José Antonio Larrasoaña.